
Los candidatos hablan
Emocionante debate presidencial
El pasado domingo 18 de abril, el Canal Caracol transmitió en directo desde Bogotá el gran debate Presidencial. Seis aspirantes a la presidencia de la república (Antanas Mockus, Rafael Pardo, Gustavo Petro, Noemí Sanín, Juan Manuel Santos y Germán Vargas) respondieron toda clase de preguntas que, sin duda, son de gran ayuda si lo que se quiere es el que los espectadores tengan argumentos más sólidos a la hora de hacer su elección.
El debate, al que asistieron los candidatos a la presidencia que, según la encuesta realizada por el mismo canal, registraron más del 1% en la intención de voto, fueron cuestionados por tres de los periodistas más importantes del país: Darío Arizmendi, director de 6 am, hoy por hoy, de Caracol Radio, el director del diario El Espectador, Fidel Cano y Darío Fernando Patiño, codirector de Noticias Caracol y director del programa El Radar. El evento fue conducido por Jorge Alfredo Vargas, presentador de Noticias Caracol.
Se vivieron momentos de alta tensión y, además, muy emocionantes. Uno de los más destacados fue cuando la candidata por el partido conservador, Noemí Sanín, acusó públicamente al candidato por el partido de la U, Juan Manuel Santos, de ofrecer dadivas y cargos públicos al director del SENA, Darío Montoya. Santos aseguró que de ser comprobada esa acusación, renunciaría de manera irrevocable a su vida pública.
El tema de Chávez también fue controversial. El periodista Darío Arizmendi hizo una pregunta acerca de cuál sería la actitud de los candidatos en el caso hipotético de conocer la ubicación de algún líder guerrillero en un país vecino y de no contar con la colaboración de su homologo. Las respuestas fueron tan variadas como impactantes.
Los espectadores del debate, tuvieron también la oportunidad de conocer el punto de vista de los candidatos acerca de muchos temas que, poco a poco, ponían los periodistas sobre la mesa.
También fueron puntos importantes el liderazgo, la solución de conflictos, el comportamiento frente a la guerrilla, la salud, la reforma política, entre otros.
El debate estuvo marcado por una dinámica innovadora y muy participativa. Hubo una ronda de preguntas formuladas por la gente vía internet, otra formulada por expertos de talla mundial, y otra por integrantes de conglomerados especializados en diversos temas. También se pudo observar un cara a cara en el que los candidatos podían preguntarse unos a otros sobre cualquier tema y para finalizar, la oportunidad de que cada candidato, en un minuto, exponga la razón por la cual los colombianos deberían acompañarlos en las urnas el próximo 30 de mayo.
Los espectadores del debate, tuvieron también la oportunidad de conocer el punto de vista de los candidatos acerca de muchos temas que, poco a poco, ponían los periodistas sobre la mesa.
También fueron puntos importantes el liderazgo, la solución de conflictos, el comportamiento frente a la guerrilla, la salud, la reforma política, entre otros.
El debate estuvo marcado por una dinámica innovadora y muy participativa. Hubo una ronda de preguntas formuladas por la gente vía internet, otra formulada por expertos de talla mundial, y otra por integrantes de conglomerados especializados en diversos temas. También se pudo observar un cara a cara en el que los candidatos podían preguntarse unos a otros sobre cualquier tema y para finalizar, la oportunidad de que cada candidato, en un minuto, exponga la razón por la cual los colombianos deberían acompañarlos en las urnas el próximo 30 de mayo.
Drama sin fin
Padre busca por años la canonización de su hija
Más de dos décadas por alcanzar su propósito. El Vaticano aún no lo escucha
Margarito Duarte, un colombiano de avanzada edad, busca en Roma hace más de 20 años la canonización de su hija, que tras haber estado enterrada durante once años, conserva su cuerpo intacto, como si aun estuviese viva.
El hecho se remonta a tres décadas atrás, cuando su hija murió de fiebre esencial a la edad de siete años. Tiempo después, la aldea en la que vivía, en el departamento de Tolima (Colombia), tuvo que trasladar su cementerio con motivo de la construcción de una represa.
La sorpresa de Duarte fue al ver que el cuerpo de su hija, enterrada hacía más de once años, se encontraba en un estado de conservación sorprendente. Esto lo motivó a buscar la ayuda de sus coterráneos para poder viajar hasta Roma y buscar en el Vaticano la canonización de su hija.
Desde ese entonces han transcurrido más de 20 años y Margarito no ha obtenido ninguna respuesta favorable a sus suplicas, a pesar de haber probado todos los métodos posibles para lograr su cometido.
Incansablemente, ha recorrido Roma con la maleta en la que transporta el cadáver de su hija con el único propósito de ser escuchado por alguna autoridad eclesiástica pero sus esfuerzos no han sido recompensados.
Logró hablar con el Papa Juan XXIII, pero al no haber podido mostrarle el cadáver, éste tan solo lo alentó felicitándolo por su perseverancia. En otra ocasión, recibió un recado del fugaz Papa Albino Luciani, pero la cita que contenía dicho recado nunca llegó a concretarse.
Son tantas las hazañas de éste sacrificado padre, y tantas las personas que han escuchado su historia, que hasta se ha pensado en llevar al cine la tragedia insufrible de éste hombre y el cadáver de su hija.
Así han transcurrido más de tres décadas y han fallecido ya tres Papas y Margarito Duarte aun no consigue, tan siquiera, ser escuchado. El drama de este hombre es indescriptible y su perseverancia, de admirar.
Tan solo queda esperar y ver si el Vaticano decide, no solo escuchar su suplica, sino también acreditarla como él espera.
Padre busca por años la canonización de su hija
Más de dos décadas por alcanzar su propósito. El Vaticano aún no lo escucha
Margarito Duarte, un colombiano de avanzada edad, busca en Roma hace más de 20 años la canonización de su hija, que tras haber estado enterrada durante once años, conserva su cuerpo intacto, como si aun estuviese viva.El hecho se remonta a tres décadas atrás, cuando su hija murió de fiebre esencial a la edad de siete años. Tiempo después, la aldea en la que vivía, en el departamento de Tolima (Colombia), tuvo que trasladar su cementerio con motivo de la construcción de una represa.
La sorpresa de Duarte fue al ver que el cuerpo de su hija, enterrada hacía más de once años, se encontraba en un estado de conservación sorprendente. Esto lo motivó a buscar la ayuda de sus coterráneos para poder viajar hasta Roma y buscar en el Vaticano la canonización de su hija.
Desde ese entonces han transcurrido más de 20 años y Margarito no ha obtenido ninguna respuesta favorable a sus suplicas, a pesar de haber probado todos los métodos posibles para lograr su cometido.
Incansablemente, ha recorrido Roma con la maleta en la que transporta el cadáver de su hija con el único propósito de ser escuchado por alguna autoridad eclesiástica pero sus esfuerzos no han sido recompensados.
Logró hablar con el Papa Juan XXIII, pero al no haber podido mostrarle el cadáver, éste tan solo lo alentó felicitándolo por su perseverancia. En otra ocasión, recibió un recado del fugaz Papa Albino Luciani, pero la cita que contenía dicho recado nunca llegó a concretarse.
Son tantas las hazañas de éste sacrificado padre, y tantas las personas que han escuchado su historia, que hasta se ha pensado en llevar al cine la tragedia insufrible de éste hombre y el cadáver de su hija.
Así han transcurrido más de tres décadas y han fallecido ya tres Papas y Margarito Duarte aun no consigue, tan siquiera, ser escuchado. El drama de este hombre es indescriptible y su perseverancia, de admirar.
Tan solo queda esperar y ver si el Vaticano decide, no solo escuchar su suplica, sino también acreditarla como él espera.
